miércoles, 19 de octubre de 2011

SIMILITUD ENTRE LA TEORIA BIOCENTRICA DEL COSMOS Y EL BIOCENTRISMO


SIMILITUD ENTRE LA TEORIA BIOCENTRICA DEL COSMOS Y EL BIOCENTRISMO


La Teoría Biocéntrica del Cosmos (vida increada al interior y contorno de las partículas subatómicas) del Peruano Robert Salas Falconi y El Biocentrismo (teoría del universo biocéntrico) del Estadounidense Dr. Robert Lanza, tienen para mi criterio; algo en común, como si los autores; expusieran la misma verdad, pero en distintos espacios,  diferentes idiomas y argumentos.

El Biocentrismo, se publicó en ingles en mayo del 2009; y la Teoría Biocéntrica del Cosmos, se publicó en español en marzo del 2011. Aquí debo aclarar que según la contrata de edición, en agosto del 2008, entregue el manuscrito a la Editorial Artnovela Ediciones SRL de Argentina, para su corrección y conversión en libro de 300 páginas (ISBN 978-987-1477-74-6) incluido un glosario biocentrista. La tardanza en publicar según la editorial, fue causada por la crisis económica mundial que golpeo a Argentina. 


El Biocentrismo, asevera que “la vida crea el tiempo, el espacio y al mismo cosmos”. Mientras que la Teoría Biocéntrica del Cosmos basándose en las leyes mentales del mundo invisible y en las leyes físicas del mundo visible, admite que la vida increada y discreta, es lo primario y determinante; mientras que la materia infinita y eterna pero precaria en su forma finita, es lo secundario y determinado. Por eso la vida discreta, increada y eterna (aquello que abandona a nuestro organismo cuando expira), es la realidad última de las partículas subatómicas. ¿Pero como se crea en reversa y sujeto a la física cuántica, la materia a partir de la vida? Veamos sintéticamente, lo que al respecto, dice la Teoría Biocéntrica del Cosmos de Robert Salas Falconi.   
En el campo mental infinito, continuo y curvo sobre la cual se mueve el campo electromagnético también infinito pero discontinuo, existen incontables vidas discretas desprendidas de la vida universal infinita con designio inteligente. La vida discreta sea protónica, neutrónica o electrónica; autogira y se expande – contrae por unidad de tiempo (oscilación pulsativa) análogo al diástole y sístole del corazón. El polo mental positivo (causa activa) de la vida discreta, se halla en su centro interno; mientras que el polo mental negativo (causa pasiva), se extiende en su contorno esférico. 
Cuando en una vida protónica por ejemplo, la causa activa interacciona con la pasiva o viceversa (oscilación pulsativa), se genera dentro de la vida protónica (figura 7 página 59), ondas monofásicas de consciencia protónica. Estas ondas una vez generadas, se propagan en sinusoide para después, desfasarse en 900 psíquicos fuera de fase.  
Si en una onda de consciencia protónica, la componente mental se adelanta a la eléctrica en 900 psíquicos fuera de fase, la consciencia protónica desfasada, se revela como mente protónica o energía psíquica. Pero si la parte eléctrica es la que se anticipa a la mente también en 900 psíquicos fuera de fase; la consciencia protónica esta vez, se manifiesta como electricidad protónica o energía física con capacidad de masa (propiedad esencial de la materia) variable en función a su velocidad; por tanto, idóneo a la ecuación de Einstein  E = MxC2.
La electricidad de cualquier origen, frecuencia, polaridad, intensidad y voltaje, es una forma de energía física con masa como la medida de la inercia y nexos gravitacionales. Con esta masa la vida protónica, crea por involución y alrededor de su causa activa (núcleo central), materia inicial llamada protón; la cual se establece, dentro de la vida protónica (que lo diseña, suscita y sustenta) como el imán visible, dentro de su campo magnético invisible y circundante.
La vida protónica, posee poder mental supraconsciente, lógica inductiva y designio social derivados de la vida estelar a través del sol. La vida neutrónica en contraste, tiene poder mental subconsciente, lógica deductiva y designio biológico venidos de la vida planetaria por medio de la Tierra. Cuando las vidas protónicas a través de los protones se asocian con las vidas neutrónicas por medio de los neutrones, surge la vida atómica en cuyo interior, gira el átomo (cuyo núcleo en el campo nuclear fuerte,  se forma por protones y neutrones) como elemento fundamental de la materia.    
La causa activa de la vida atómica, funda en cada átomo, el principio autoconsciente, autosuficiente, autorregulado y autodeterminado necesaria para el auto desarrollo de la naturaleza. Por eso la vida atómica, radia a través del átomo pero por lado del protón, vibraciones de poder mental supraconsciente, lógica inductiva y designio social. Mientras que por el lado del neutrón, el átomo radia poder mental subconsciente, lógica deductiva y designio biológico. Así con las fuerzas primordiales de la naturaleza (campo gravitatorio, electromagnético y nuclear), las vidas atómicas y sus átomos, crean vida molecular y una molécula; mientras que éstas, crean vida celular y una célula. Así las vidas atómicas guiadas por sus causas activas, crean por involución, evolución y devolución; todas las formas y estados de materia inorgánica, orgánica, biológica y humana.  
Una vez que la vida universal infinita y con designio inteligente, crea materia; nace nuestro concepto psíquico del tiempo ─ espacio. Luego cuando la materia grande como la estrella o pequeño como el neutrino se mueve con respecto a otro en reposo, aparece el concepto físico del tiempo ─ espacio. Así la vida definida como movimiento auto sostenido, no solo crea al cosmos; si no también, crea al espacio y tiempo. De esto resulta que los atributos psíquicos de la vida, son la consciencia, mente y memoria; mientras que sus atributos físicos, son el espacio, tiempo y masa definida en física clásica, como cantidad de materia.
El neutrón como cualquier materia, es la propiedad corpuscular o aspecto físico, visible, negativo, finito, definido, inestable y destructible de la vida neutrónica; mientras que la propia vida, es la propiedad ondulatoria o aspecto psíquico, invisible, positivo, infinito, indefinido, estable y eterno del neutrón. Del mismo modo, nuestro organismo y su mente consciente o cerebral, es la propiedad corpuscular o parte visible y mortal de la vida humana; mientras que la propia vida humana y su mente subconsciente, es la propiedad ondulatoria o parte invisible, psíquico, inmortal y reencarnante (cohesión electro mental entre la vida y la célula diploide) del organismo. Así, el organismo y la vida humana (que lo diseña, suscita y sustenta), no están separadas en ninguna parte, cada uno, es parte del otro; y ambos, son partes inseparables de la vida universal infinita en cuyo interior, gira el universo curvo sin principio ni fin.
Ahora bien, desearía que este extracto de la Teoría Biocéntrica del Cosmos, sea cotejado con el Biocentrismo para obtener una evaluación. Desearía asimismo que este escrito, alcance al Dr. Robert Lanza para su comentario o llegue a los editores de Libros Ben Bella para una posible impresión en inglés. Esto posible por que la contrata firmada, no tiene exclusividad; lo que me faculta convenir futuras ediciones con otros editores además de Artnovela Ediciones. 

Robert Salas Falconi
E. Mail: pymander1942@yahoo.com
 Teléfono: 056 – 211690  Ica – Perú 

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